Volver

Salsa de tomate casero

Author: Inscor - Nutrición

Instrucciones

  • - Pelamos y cortamos en juliana las cebollas y el diente de ajo en 2 trozos, reservamos.
  • - Elegimos aceite de oliva extra virgen y añadimos una cantidad algo generosa a la cazuela más grande que tengamos (vamos a conservar).
  • - Calentamos y cuando el aceite esté bien caliente añadimos las cebollas y 1 cayena entera (opcional, el picante).
  • - Bajamos el fuego a la mitad. Cocinamos la cebolla durante unos 15 minutos hasta que empiece a coger un color tostado parecido a la miel, es el momento en el que la cebolla empieza a caramelizar y a aportar ese toque dulce a la salsa. No hace falta añadir azúcar a la salsa y así será menos calórica. Mientras se cocina la cebolla, picamos los pimientos y quitamos el rabillo de los tomates.
  • -Troceamos los tomates en cuartos, si son muy pequeños en 2. Reservamos en un bol grande.
  • -Añadimos los dientes de ajo, pimientos y tomates a la cazuela, le damos potencia máxima al fuego. Removemos con cuidado mezclando todas las hortalizas para que vayan juntando todo su sabor.
  • -Cuando comience a soltar líquido y burbujee, bajamos a fuego medio. Añadimos una hoja de laurel y dejamos que se cocine durante 30 minutos.
  • -Pasado ese tiempo paramos la cocción, quitamos la hoja de laurel y pasamos todo por un pasapurés. Empleamos una plantilla de agujeros pequeñitos para romper bien toda la pulpa, las semillas y piel que queden en la salsa.
  • -Vemos el punto de sal. Si queremos potenciar la salud mejor no añadir azúcar.
  • -Como último paso, ponemos la cazuela con la salsa otra vez al fuego, a intensidad media.
  • -Añadiremos sal (la justa), pimienta negra recién molida.
  • -Dejamos que la salsa reduzca líquido muy poco a poco, normalmente 1 hora, cada 15 minutos removed para evitar que se forme mucha costra, o que se queme.
  • -Dejar enfriar y cuando esté templada se puede envasar. Mejor con botes de cristal para luego calentar al baño maría y que no se estropee con el tiempo.

Notas

Debemos elegir bien los ingredientes que vamos a emplear. Lo primero es lavar muy bien los tomates y los pimientos (opcional). Vamos a aprovechar todo, incluso la piel del tomate porque nos va a ayudar a conseguir una textura muy importante para esta salsa.